Con una trayectoria de más de 60 años dedicada al futbol como jugador amateur y que estuvo cerca del profesionalismo, entrenador y directivo, Florencio Rodríguez Luna, “Charas”, asegura que este deporte “nos da muchas satisfacciones”.
Hijo de Rafael Rodríguez y Carolina Luna, “Charas” nació en el cañero y azucarero pueblo de Quesería, en el municipio de Cuauhtémoc, el 4 de agosto de 1952, pero a muy temprana edad sus papás cambiaron su domicilio al Diezmo, donde Florencio inició a practicar el futbol junto con familiares de la edad.
En ese sentido, recuerda en entrevista, que su primer equipo fue Aztecas, en segunda infantil, pasando a jugar con el representativo del Diezmo, ya en juvenil; sin embargo, no todo fue correr tras el balón, pues tenía que madrugar diario a las 4:30, para ir a ordeñar, ya que sus hermanos mayores tenían trabajo propio y él quedaba para apoyar en esa tarea a su señor padre.
Pero además tenía que ir a la escuela, por lo que en la secundaria a veces no le ajustaba el tiempo para después de la ordeña llegar a la primera clase y escuchar la amenaza del maestro Ventura: “Mi rancherito, ya sabe que está reprobado”. Dentro de lo malo, era la única materia en rojo.
Recuerda que en juvenil disputó una semifinal de copa contra el Tenería, que, dijo “Charas”, traía un equipazo, con, entre otros jugadores, Chava Dávila, Manuel Castellanos y José Angel “Banano” Brambila.
“Charas” llamó la atención del Tenería, porque el partido terminó empatado en el marcador y se recurrió a los penales para definir al finalista. En ese tiempo, solo había un tirador por equipo para ejecutar una serie de tres disparos, por los verdes el cobrador fue Chava Dávila y por el Diezmo el “Charas”, quien recuerda que fue tan parejo el duelo, que después de tirar 22 penales cada quien, él falló uno y Chava dos y así se decidió al ganador.
La final fue Diezmo contra Independiente, partido que ganaron los rojos por 3-1, considerando “Charas” que su equipo menospreció al rival.
A LOS PANZAS VERDES
Vino entonces la invitación para jugar con el Tenería, donde, además de los mencionados, entre otros tuvo de compañeros a Toño Chávez, Luis Enciso, David “Tacas” Munguía y Pepe de la Cruz.
Fueron diez años vistiendo la playera de los Panzas Verdes, en los que logró cuatro campeonatos de liga, tres de copa y tres de campeón de campeones, por lo que fue tricampeón en tres ocasiones.
SELECCIONES
Su primer llamado a una selección representativa de Colima fue en 1965 en la categoría infantil, que compitió en un nacional en Toluca, quedando en cuarto lugar, teniendo como entrenador al profesor Román Contreras.
Después participó en un prenacional en Morelia, donde se ganó el primer lugar a Guerrero por 3-0. Ya en el nacional, en Jalapa, Veracruz, Colima perdió la final con los jarochos por 1-0. En esa selección, además del “Charas”, iban, entre otros, José “Chaparro” Esparza, Francisco “Zurdo” Gutiérrez, Mario Mesina, José Luis “Cochelis” Valdés y el “Veji” Peña.
En 1970, en otro nacional juvenil en el Estado de México, se logra el tercer lugar derrotando a Tamaulipas por 2-1.
En 1972, el nacional fue en Colima, terminando en tercer lugar al perder con Jalisco y San Luis Potosí, el torneo era a tabla general y los jaliscienses fueron primero y los potosinos segundo.
CAMPEONES NACIONAL
En 1973 Colima viajó a Ciudad Juárez, Chihuahua, para competir en el nacional de primera fuerza, logrando el primer lugar de la tabla general tras derrotar en el último juego a La Laguna por 1-0, con gol de Alejandro “Perro” Velasco, a la postre monarca romperredes del certamen.
Entre los campeones, además del “Charas”, figuraron el portero Manuel “Meme” Nuño, quien por su actuación en el certamen nacional fue invitado para jugar con el equipo profesional de La Laguna, José “Burrita” Arellano, Chuy Oliva, Tomás “Tutis” Gutiérrez, Marco Antonio Bracamontes, Héctor “Güero Alemán” Torres, Pepe de la Cruz, Jorge “Pisto” Llanos, Arturo “Loco” Huerta, Alejandro “Perro” Velasco, José “Viejo” Barreto, Lalo Schulte, Leopoldo “Pollito” González y Chuy Tagle.
Recuerda el apoteósico recibimiento al llegar a Colima, desde la carretera y con las calles repletas de aficionados que los vitorearon a su paso y la visita al gobernador Pablo Silva García, para agradecerle el premio económico que les envió a Ciudad Juárez, tras ganar el campeonato y que les permitió, permiso de por medio de la autoridad, cruzar a El Paso, Texas, para comprar ropa y souvenirs.
A PUMAS SIN BLANCANIEVES
Por sus cualidades, “Charas” fue invitado a Pumas, donde desafortunadamente no le fue bien. En ese tiempo fue convocado también Chuy Godínez y como ambos eran de baja estatura, les hacían burla y delante de ellos sus compañeros preguntaban al entrenador que cuando llegaba Blancanieves, pues los enanos ya estaban ahí.
Además, los titulares de Pumas entre los que estaban Mejía Barón, Héctor Sanabria y el “Sobuca” García, no tenían contemplaciones con los novatos y en los interescuadras les hacían entradas de mala leche, mientras que el entrenador Hernán Cabalceta, en lugar de controlar a los sucios jugadores, decía a los de Colima: “éntrenles igual”.
Cuando “Charas” iba a firmar para jugar con las reservas de Pumas, al saber la paga que recibiría optó por regresar a Colima, pues le dijeron que como antes cerraron las contrataciones, solo le ofrecían equis salario mensual, insuficiente para sobrevivir en la ciudad de México.
A TERMINAR SU CARRERA
Ya en Colima, buscó reincorporarse a la Normal de Maestros y terminar su carrera de docente, por lo que se presentó al plantel del que se había ausentado tres meses, solo que a la hora del toque de entrada no se atrevió a ingresar siendo observado por el director Mario Enríquez Casillas, quien platicó con él y lo invitó a pasar, le dijo que sus faltas serían justificadas, pero que en adelante no habría más ayudas.
“Charas” recibió su título y ejerció su carrera, iniciando en Teocuitatlán de Corona, Jalisco, en 1975.
CON LOROS
Después de Pumas, “Charas” fue invitado a jugar con los Loros de la Universidad de Colima, que habían descendido a la primera fuerza del futbol local, por lo que fue uno de los refuerzos junto con el “Chivo” Jorge Zamora (+), José Luis “Pellejos” Granados (+) y Arturo “Yesenio” Córdoba, para buscar ascender jugando la final contra Cocacola con quien empataron y cuando se disponían a cobrar los penales para decidir el ganador, su delegado les informó que de acuerdo a la convocatoria, Universidad era campeón por haber terminado de superlíder, lo que ocasionó descontento en los aficionados y más porque el universitario era considerado equipo mimado.
Ya en su retorno a la primera amateur, con un trabuco, Universidad fue tricampeón (liga, copa y campeón de campeones) y después perdió una final con Tepames.
Y ya no hubo más, la Universidad optó por participar en la tercera división profesional, pero como el “Charas” rebasaba la edad para ser registrado, recibió la encomienda de atender fuerzas inferiores y al equipo mayor amateur.
Otro buen momento fue en 1982 cuando ganó con el ejido Diezmo el derecho de representó a Colima en unos Juegos Nacionales Campesinos, donde fue subcampeón.
Años después, Florencio Rodríguez Luna llegó a ser presidente de la Asociación Estatal de Futbol, de 2010 a 2018 y actualmente disfruta su jubilación, al lado de su esposa Amparo Alvarado Trillo, con quien procreó cuatro hijos: Alejandro (actual titular del Incode), Hugo Enrique (finado), Ernesto y Amparo Guadalupe.
“Charas” recuerda con mucho cariño, entre otros personajes, a los finados Gilberto Morfín Salazar, como presidente de la Asociación, a Jesús Zepeda Alvarez, en la dirección de deportes de la UdeC, así como a don Ramón Barreda, quien le dio la encomienda de recordar al director técnico de Loros de segunda división, José “Jamaicón” Villegas, de que en cada partido debían iniciar cinco jugadores de Colima. “Sí, chaparrito, ya lo sé”, le respondía el DT.
Cabe mencionar que recientemente «Charas» fue homenajeado por el Grupo de Amigos Leyendas del Fútbol Colimense, como reconocimiento a su trayectoria en el balompié.